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lunes, 17 de septiembre de 2012

Pumas - Wallabies

Penosa crónica puedo hacer. De arranque me comí el primer tiempo, me desperté para ver el penal australiano que ponía las cosas empatadas en seis en el inicio del segundo tiempo.
En una lucha desigual contra el sueño y el horario, los Pumas me sacudieron la modorra en dos jugadas. Presión sobre el apertura, bloqueo del kick y try. Sin conversión, Hernández no la pudo embocar. Se vino Australia, o se quiso, en una buena contra Juani Herández se cortó y corrió varios metros desde su in goal, arrastró y descargó a Imhoff (o como se escriba), que encaró de frente a su rival, y con doble paso hacia afuera, lo eludió notablemente, carrera hacia la gloria, el cierre desesperado del jugador australiano le puso picante al final de la jugada, cuando lo tuvo a tiro para tacklearlo, el wing argentino le tiró para adentro, muy jugado sobre la línea (la repe diría que pisó la línea y que no se debería haber cobrado) y con el rival colgado de su cintura, la guinda la recibió el tucumano Farias y la apoyó sin problemas. Otro try. Nueva conversión errada, metamos una muchachos, que después se complica. Llevaban 15 minutos del segundo y estirábamos la diferencia, 16-6, parecía encaminada la cosa.

Try Argentino



Tras aguantar un nuevo ataque australiano, recuperamos la guinda y la pusimos en campo contrario, siempre tirándole tackles a lo que pasara cerca, marca registrada de este equipo (que terminaría con 122 contra 47 de australia) y aprovechando algún error para lastimar de contra, cometieron un penal y esta vez Juani no erró, 19-6.
Listo, me vuelvo a dormir, dije (pensé), no, mejor me veo la primera victoria de los pumas en el torneo, y lisa y llanamente, los quemé, como hicimos todos. Empezamos a ver la remontada australiana que hizo en veinte minutos lo que no había podido hasta el momento, vulnerar el in goal argentino. En base a buenas combinaciones ofensivas terminaron por quebrarnos. Primero nos metieron un try convertido. 13-19, luego otro, 20 -19, quedamos abajo a falta de cinco minutos. Se escurrió como arena entre los dedos, cuánto talento para escribir, dios mio, la cara de choto se me iba dibujando. Atacamos dignamente en los últimos minutos, pero no hubo precisión, faltó acertar en el juego continuado, tampoco sacamos provecho a un line y un scrum, se nos escaparon las oportunidades. A falta de un minuto, y ante otra infracción argentina en ataque, pidieron postes los australianos, mas para perder tiempo que para otra cosa, la metió por el medio el vaguito, gran ejecución.
Final. Desazón. Cansancio. Sueño (en mi caso). Olfateamos la victoria, casi como ninguna otra vez.
Nuevo capítulo de aprendizaje, siguen mejorando las actuaciones de Los Pumas, la verdad que madrugar da gusto con esta gente, mas si termina y te clavás dos horitas mas.

una foto casi de animal planet

Les debo el primer tiempo. Otra vez será.