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martes, 4 de marzo de 2014

Rojo de Alegría

Independiente Rivadavia recibió al Rojo de Avellaneda en el Gargantini con una gran expectativa en la gente, la tarde/noche mendocina acompañó para que el estadio luciera colmado, hay que recordar que el hincha de la Lepra solicitó no jugar en el Malvinas y cada socio abonó su entrada para no perjudicar al club que dejaría de recibir una buena suma en la recaudación.


Visita de lujo


Qué decir de lo que fue el partido, pasó todo demasiado rápido, el Diablo pisó mejor de arranque, control de pelota y buena circulación, la Lepra esperaba, recién se iban acomodando las cosas cuando el partido tomó un inesperado camino ...

A los 5´ Caballero cometió una falta tan violenta como innecesaria, muy fuerte de atrás, lejos de área, el árbitro lo expulsó de inmediato. Jugar con un hombre menos suele ser determinante, cuesta arriba la cosa.


La Lepra jugó un partido para el recuerdo, de la mano del Negro Pérez se enderezó la cosa, una asistencia para Lucas Gamba (acierto de Trotta) que hizo un control con el pecho muy preciso y se dejó la bola picando para clavarla ante la salida del arquero. A los 15´ llegaba el desahogo y el primer golpe a la mandíbula ante un Independiente (el de Avellaneda) que evidenció grandes limitaciones cuando quedó con superioridad numérica.

Buen control y mejor definición



Mancuello causó problemas en la espalda de Peralta, tuvo dos muy buenas, ambas anuladas por el línea, fue todo lo ofreció como repertorio ofensivo el equipo de De Felipe en el primer tiempo.

A los 30´ el golpe de nock out, Gautier encaró entre cuatro y lo alcanzaron a tapar, la bola salió para atrás, Ezequiel Pérez la agarró como venía y la puso al lado del palo, potencia y precisión, el enganche Azul volvía a demostrar su calidad extrema en una pincelada. Fue un zapatazo directo a la garganta de los hinchas, abrazos y asombro en el público incrédulo.

Crack


El 2º tiempo transcurrió con la misma tónica, acoso de la visita y respuestas esporádicas del local, Mancuello le puso suspenso sobre el final, se jugaron unos últimos minutos con demasiado nerviosismo, no hubiera sido justo el empate, García sacó una sobre la línea para terminar de ahuyentar los fantasmas.

La Lepra jugó con un hombre menos todo el partido, éste equipo suele derrochar sacrificio, no fue la excepción, a eso se le adicionó mucho orden y solidaridad, le quitaron los espacios al Rojo y consiguieron un justo triunfo.

Es evidente que el arranque de esta segunda etapa del torneo les está costando a los equipos que vienen arriba en la tabla, en el caso de la Lepra hay varios jugadores que no han podido mantener el buen rendimiento de la primera rueda, Peralta y Tonetto con escaso aporte en la ofensiva, Palote relegado al banco, Parisi y Caballero expulsados, Ayala y algún error ante el San Martín sanjuanino, demasiadas mermas para un plantel tan reducido, pero claro, la balanza la compensa un tal Ezequiel Pérez, en las dos victorias fue decisivo (olímpico+asistencia+zapatazo zarpado).

Que el torneo es largo y complicado no es ninguna novedad, la Lepra debe contar con cada jugador a un nivel más que aceptable para poder aspirar a objetivos mayores.


Conciencia + Deporte

Sigue siendo una linda experiencia ir a ver al equipo de Trotta, uno se va con la sensación de que dejan todo en cada partido, hay un compromiso entre los jugadores y un respeto hacia la gente que el público suele reconocer.

El Rojo va a tratar de olvidar rápidamente su paso por Mendoza, se topó con un equipo que suele jugar al límite de sus posibilidades, hoy no fue la excepción, perdió ante un rival que le hizo dos goles con 10 jugadores y le complicó la tarde/noche con una actitud espectacular.

Se viene Defensa y Justicia, rival difícil, el mejor de los equipos que vi en la primera rueda, ojalá se haga un buen partido.

@el3delaU